martes, 1 de diciembre de 2009

You are all in my hands tonight




Rock me baby, y no preguntes el motivo. Rasga mis cuerdas con furia vespertina. Haz sonar melodías desafinadas que griten de placer.

Rock me baby, dibuja con tu mano la curva silueta de mi bajo ansioso por rugir acordes inalcanzables, y reflejar en su lomo tus pupilas encendidas.

Rock me baby, prende fuego a la canción. Despójate de tus ropas colgado de mi ritmo adictivo e imposible sin perder el compás.

Rock me baby, y devuélveme a la vida en mitad de un riff fastuoso e impar.



Imagen propiedad de Enanon ;)






viernes, 27 de noviembre de 2009

Best videogames' songs ever!


Hoy... Monkey Island


Qué mejor manera de inaugurar sección, que con uno de los mejores temas que jamás se haya hecho para un videojuego. ¡Sencillamente redondo!





Os dejo esta versión rock bastante maja, con imágenes que despertarán nostalgia a más de uno...

martes, 24 de noviembre de 2009

Tardes dulces... días extraños



Ingredientes para Natillas

· cucharadas de maizena (2)
· corteza de limon
· cucharilla de cafe de vainilla azucarada (¼)
· gr. de azucar (200)
· litro de leche (½)
· huevos (5)
· barra de canela en rama (½)


Hace no mucho tiempo solía visitar a una persona durante las tardes de agosto.... No teníamos nada que ver, y en poco nos parecíamos. Creo que jamás habríamos podido encontrar una canción, un vestido o un juego de cartas que nos convenciera a las dos. Sin embargo estar en aquella casa me provocaba sensaciones que me hacían sentir en calma con el desorden mundano. Supongo que era la aventajada experiencia que le regalaba su edad, y aquella voz templada y dulce. De ella aprendí que la vida es corta, pero muy ancha, que los placeres de verdad los ocultan las cosas pequeñas, y que las natillas -que tan poco me gustan-, podían estar buenas de verdad.

Te echaré de menos...


jueves, 19 de noviembre de 2009

Un gramo, por favor



Escúchame, tengo más días guardados aquí para esperarte.
Recordarás que no me importa, tengo paciencia.


domingo, 15 de noviembre de 2009

Vacío


En el desfiladero de los sueños rotos ya no hay buitres; huyeron buscando horizontes que otear. En el desfiladero de los sueños rotos solo hay piedras que ruedan precipitándose al vacío.
En el desfiladero de los sueños rotos se escucha el eco que musita el último verso de una canción inacabada, o quizás sin empezar.
En el desfiladero de los sueños rotos no hay lágrimas, el viento las seca sin que puedan aflorar. En el desfiladero de los sueños rotos no hay sitio para la tristeza, pero sí para el dolor.
En el desfiladero de los sueños rotos reina un frío que conserva intactos y sin mancillar, los recuerdos del pasado.
En el desfiladero de los sueños rotos solo quedas tú, y la decisión de acabar tu historia personal con un salto mortal.