lunes, 16 de mayo de 2011

A Laura


Vive, porque la vida es aventura,
que una vez nada más lograr se puede,
sé feliz y que luego no te quede,
de no haberte atrevido la amargura.

Abre tu corazón a la ternura,
si a la dulzura de unos ojos cede,
solo una vez, acaso, nos sucede,
ver tras del sol alguna luz más pura.

Y no te importe si te vas dejando
una parte del alma desgarrada,
por el camino, mientras vas andando.

Que en la luz de una mágica alborada,
alguien, ansioso, te estará esperando,
para darte un amor sin fin, por nada.


Texto de Ángel Martín Marcos
Fotografía de Enanon


3 comentarios:

  1. Un soneto me manda hacer Violante
    que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
    catorce versos dicen que es soneto;
    burla burlando van los tres delante.

    Yo pensé que no hallara consonante,
    y estoy a la mitad de otro cuarteto;
    mas si me veo en el primer terceto,
    no hay cosa en los cuartetos que me espante.

    Por el primer terceto voy entrando,
    y parece que entré con pie derecho,
    pues fin con este verso le voy dando.

    Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
    que voy los trece versos acabando;
    contad si son catorce, y está hecho.

    ResponderEliminar