miércoles, 6 de enero de 2010

Run baby, run



"Cuando pienses que ya no puedes resistir más, aguanta un momento, y entonces sabrás que puedes soportarlo todo"



domingo, 3 de enero de 2010

Cuando tenía 14 años y me creía Jorge Manrique



La lluvia cae tras los cristales
el cielo se muestra muy gris,
y en el fondo de mi alma
una bruma muy espesa me oculta el corazón.
Tras los fríos ventanales
tratando de salir
está mi grito ahogado que en el vidrio se condensa
sin apenas ilusión.
La tristeza que me envuelve
está motivada por nada
es una pequeña escapada
del vacío del amor.
Yo no acierto a comprender
ese afán del ser humano
por sufrir de antemano
y agarrarse al dolor.
Disfrutando del presente
lograríamos quizás
soportar un poco más la amargura envolvente.
Pero sin nuestros recuerdos
del pasado que se ha ido
no tenemos ya motivo
para futuro o presente.
¿Qué haremos todos pués,
condenados a sufrir?
Disfrutar de aquello que
logra hacernos reir,
de los momentos jubilosos
que acarician nuestro ser,
y aunque cortos y muy pocos nos han de acontecer.
Y disfruta de la vida
que de pronto ya es ida,
que mañana no está lejos y vendrá,
y la vida pasará
sin poderla detener.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Countdown









jueves, 24 de diciembre de 2009

Pax in Terris

...



...


domingo, 20 de diciembre de 2009

Fuera de carta



Me gusta el olor a tostada en las mañanas tardías que pasan de las doce y diez. Me gusta pensar que mi tostada mental se enfriará pronto para dar paso a la sensatez de una buena ensalada. La ensalada es más seria y menos arriesgada, siempre fría y calculadora de planes exitosos, o al menos con un índice de riesgo más asequible. La ensalada es un cúmulo de asuntos mezclados, y aliñados con algo de sal -necesaria para no caer en la más profunda de las rutinas-, pimienta -por las alegrías que nunca vienen mal-, y ese acetato agrio que siempre acaba por pegar la patada en alguna esquina, pero que sin él, nuestro plato diario no sería más que un amasijo de acontecimientos sin forma y sin final.
El principal problema de las ensaladas, es que para muchos pueden resultar insuficientes, y se empeñan en añadirle aditivos para dar un empujón a lo que ellos consideran su día a día. Lo más común en los tiempos que corren, -y parace que esta tónica seguirá en años venideros-, es acompañar las ensalada con pasta. La pasta aparece en un principio como elemento complementario de mi yo y de tu yo... pero suele acabar por acaparar la situación para convertirse en la protagonista de los acontecimientos más dispares. Así bien, nos empeñamos en tomar pasta en las situaciones más diversas: pasta en los momentos serios, pasta para llenar nuestro ocio, pasta para ahogar las penas más miserables, y pasta, -como no-, para agradar a los demás. [...]